Sobre mí


Si hay una persona a quien debo agradecer lo que soy, es sin duda alguna mi madre. Con el paso de los años cada palabra, cada consejo, cada jalón de orejas fue forjando cimientos en mí, evitando dejar ese vacío a cada interrogante que las personas tienen según sus etapas de vida. A mi me toco vivir una vida algo difícil de explicar, con problemas como los tiene cualquier familia pero con un matiz raro.

Mi padre, un hombre tímido, serio y de aquellos educados a la antigua solo atinaba a trabajar en lo que es su pasión: La pesca artesanal (que por cierto no es de mi agrado sobre todo en altamar).

A los 5 años descubrí que algo si me gustaba y es estudiar. Mi hermana tomó un pedazo de ladrillo rojo y me dijo: Tu nombre se escribe así D A R W I N, apréndelo.

Poco a poco tuve que luchar contra un aspecto heredado de mi padre en la educación: La timidez. Vaya que me costó mucho vencer el expresarme en público, pero poco a poco y con empeño todo se puede.

Ya en la escuela todo iba viento en popa, fui un fanático a tiempo completo de las matemáticas, luego encontré a la química como segunda pasión de mi vida y me enamore de la biología, anatomía y las ciencias naturales (uff!! ahora me parece que las disciplinas tienen otros nombres).

Yo siempre digo, es fácil que te pregunten cuando eres niño qué es lo que quieres ser de grande pero, cuando estas a puertas de salir a tomar una decisión sobre tu vida y que eso directamente afectará tu mundo laboral ... ¿Qué hacer?. Yo tome la decisión de ver en la medicina humana mi camino al éxito, estudiaba para eso, moría y no dormía pensando en eso, me aconsejaron ir a la morgue para concretar que mi vida seria todo lo basado en la medicina humana y pase esa prueba.

A esta etapa de mi vida la llamo No todo lo que brilla es oro: y es cierto, porque más que elegir cómo vivir con esta elección, equivocadamente estaba diciéndome a mi mismo vamos! que de esto vas a vivir y muy bien. Craso error, porque me deleité con los frutos mas no con el cuidado para obtenerlos. Bastó visitar la facultad de medicina y ver a los chicos como se devoraban libros y libros, enciclopedias y legados, tratados y demás, para que mis ojos brillasen; pero no todo lo que brilla es oro, pregunté como hacían para que la carrera les fuera satisfactoria y obtuve lo que cambio mi vida respecto de esa elección ¡Debes querer y amar lo que haces y memorizar cientos de paginas!!

Luego de todo este recorrido mire al cielo y me dije con un suspiro de aliento ESTO NO ES LO MIO, yo no naci para eso, cada quien tiene su pasión y la mía era devorar libros para entenderlos y hacerlos mis armas, traducirlos en la infinidad de experimentos y con ellos obtener nueva información, realizar mejoras, pero dentro de mi sabia que no era la MEDICINA HUMANA lo que yo quería, lo mio era curar a las personas creando medicinas para humanos (fármacos) y es allí donde nace todo lo que ahora soy: Químico farmacéutico.

Sigo en el ejercicio de esta preciosa carrera profesional y me desarrollo dentro de la industria farmacéutica. Me desarrollé en el área de producción de medicamentos, área de control de la calidad, área de validaciones y calificaciones, apoyo al área de aseguramiento y afines.

Toda esta basta experiencia que traigo conmigo serán armas importantes para los profesionales que la necesiten y que requieran como parte importante en su desarrollo profesional.

Q. F. Darwin Azabache


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Entrada Destacada

Carácter vs Temperamento

¿Alguna vez escuchaste decir: Ese jefe tiene su carácter? En alguna ocasión hemos pertenecido a una empresa en especial y tuvimos la mala su...